«DÍA DEL PERSONAL VICENTINO: UNA CELEBRACIÓN DE LA VOCACIÓN, EL SERVICIO Y EL AMOR QUE TRANSFORMA»

El pasado viernes 16 de octubre, nuestra comunidad educativa se reunió para celebrar el Día del Personal Vicentino, una jornada llena de fe, gratitud y cariño, dedicada a reconocer a quienes, desde sus diferentes roles, contribuyen cada día a construir una comunidad que educa, acompaña y transforma vidas.

La celebración comenzó poniendo esta significativa jornada en manos de Dios y bajo la protección de la Virgen María, a través de una Eucaristía organizada por el Equipo de Pastoral y cuya homilía fue presidida por nuestro párroco, padre Germán Hermosilla. En un ambiente de recogimiento y fraternidad, elevamos nuestras oraciones en agradecimiento por la misión que compartimos, renovando nuestro compromiso de servir con humildad, esperanza y amor al prójimo.

Posteriormente, vivimos un emotivo acto académico inspirado en la obra Alicia en el País de las Maravillas, bajo el lema “La llave para transformar el mundo está en un corazón dispuesto a servir”. La jornada estuvo marcada por la creatividad, el talento y la alegría de nuestros estudiantes, quienes nos deleitaron con una representación teatral basada en esta reconocida historia, además de presentaciones de baile y canto que dieron vida a una celebración llena de emoción y significado.

A través de la magia de esta obra, que invita a descubrir nuevos caminos, enfrentar desafíos y mirar la realidad desde otras perspectivas, encontramos una hermosa conexión con nuestra misión como funcionarios vicentinos. Al igual que Alicia, cada día nos adentramos en un mundo lleno de experiencias, aprendizajes y desafíos, donde nuestras acciones pueden abrir puertas, despertar sueños y dejar huellas significativas en la vida de los demás.

Porque transformar el mundo no siempre requiere grandes gestos; muchas veces comienza con una palabra oportuna, una escucha atenta, una sonrisa sincera o la disposición de acompañar a quien lo necesita. En nuestra comunidad, cada funcionario, desde su vocación y responsabilidad, es parte fundamental de esta misión compartida, en la que el servicio se convierte en una expresión concreta del amor.

Expresamos nuestro más profundo reconocimiento a cada integrante del personal vicentino, por su entrega, compromiso, dedicación y vocación de servicio. Gracias por el trabajo que muchas veces se realiza en silencio, por la generosidad de cada día y por contribuir, con sus talentos y humanidad, a hacer de nuestro colegio un espacio de encuentro, crecimiento y esperanza.

Asimismo, agradecemos a nuestros estudiantes y apoderados por sus infinitas muestras de cariño, sus palabras, gestos y detalles que hicieron de esta jornada una experiencia especialmente significativa. Cada expresión de afecto nos recuerda que la labor educativa trasciende las aulas y se construye en los vínculos que cultivamos como comunidad.

Que esta celebración nos inspire a seguir caminando juntos, con la sencillez que nos caracteriza, la fe que nos sostiene y el amor que da sentido a nuestra misión. Que nunca nos falte la disposición de servir y que, en cada encuentro, podamos descubrir nuevas oportunidades para sembrar esperanza y transformar el mundo que nos rodea.

Porque cuando el corazón está dispuesto a servir, cada gesto de amor puede convertirse en una llave capaz de abrir infinitas posibilidades.

Fuente: Colegio Margarita Naseau

Fotografía: Colegio Margarita Naseau

Colegio Margarita Naseau