Este espacio es un programa de acogida a personas en situación de calle que busca brindar ayuda y apoyo a aquellos que más lo necesitan, entregando un plato de comida caliente y un ambiente de acogida y acompañamiento, con conversaciones, música, cantos y diversas dinámicas.
Esta iniciativa nace de la Iglesia Católica, comenzando a desarrollarse durante el mes de julio y que funcionará hasta septiembre en las afueras de la Catedral de Concepción.
Durante la jornada de ayer lunes 7 de agosto, asistieron a este voluntariado el equipo de Pastoral de nuestro colegio, apoderados delegados de Pastoral e integrantes de Juventud Mariana Vicentina, quienes nos comparten su noble misión que destaca en espíritu de servicio.