«PAPA FRANCISCO DECLARA VENERABLE A HIJA DE LA CARIDAD ITALIANA: ANNA CANTALUPO»

El viernes 23 de junio fue proclamada venerable por el Papa Francisco, Sor Anna Cantalupo, Hija de la Caridad, quién nació el 3 de septiembre de 1888 en Nápoles y fue bautizada bajo el nombre de Pía. 

El 31 de mayo de 1902 decide consagrarse a Dios y pronto comienza su formación con las Hermanas de la Caridad en Nápoles y luego en París. En la noche de Navidad de 1913 pronunció sus santos votos con gran fervor, lo que acrecentó su capacidad de entrega plena y gozosa. Sor Caterina, como la llamarán, se pone a trabajar en Nápoles con su entusiasmo habitual y mucho amor.

En diciembre de 1919 llegó a Catania y comienza la labor de ayudar a los pobres en casa. Sor Cantalupo se llamará Sor Anna porque es costumbre entre las hijas de la Caridad cambiar de nombre en cada traslado. Con entusiasmo comienza a organizar las colonias, la distribución de medicinas, ropa y calzado a las familias, con su sentido de organización enriquecido por la caridad, el respeto y la cordialidad Vicenciana.

Ella hace suyos todos los sufrimientos de sus hermanos con corazón de hermana y con un pensamiento preciso: tender la mano a las almas para consolarlas, darles esperanza y conducirlas a Dios.

En 1958, en el 50 aniversario de su elección vocacional, la ciudad de Catania demostró su gratitud a la “Madre de los Pobres” concediéndole la ciudadanía de honor con la “aclamación unánime” del Ayuntamiento.

En la madrugada del 17 de marzo de 1983 entra en coma y luego fallece. Descansa en un sarcófago simple en la Casa della Carità en Catania. La Eucaristía y la devoción a la Virgen apoyaron la obra caritativa de Sor Anna, la humilde, pero ejemplar líder de las Hijas de la Caridad en Catania.

La “fama sanctitatis” está viva sobre todo en Catania, donde la Hija de la Caridad se ha convertido en un punto de referencia para todas las actividades caritativas y catequísticas.

El proceso de beatificación de Sor Anna está en marcha: la Investigación Diocesana se abrió el 27 de octubre de 1997 y se cerró el 22 de abril de 2008. La causa de la Sierva de Dios Sor Anna Cantalupo continúa ahora en la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano.